El viejo picha brava me recordaba al trío de “Ángeles del Infierno” en versión geriátrico-satírica de los Simpsons (los hijos de Simp) que se llamaba los “Chaquetas Souvenir” o algo así, Este tipo era menos viejo pero más del gin-tonic y de pulsera para el reuma de aquellas metálicas con dos bolitas en los extremos, de las que usaban mi abuela y sus dos hermanas, la beata María y la ex-monja, doble agente del divino, Antonia la Loca. Está última según cuenta mi propia madre, que la odia, le tiene incluso miedo y rabia, todo mezclado, y que nunca dice nada bueno de ella, mató a su hermana, mi otra tía abuela, María la Beata, descase en paz, con una plausible sobredosis de aloperidol, para dejarla tranquila… y tan tranquila. (Risas) Aquí el viejo “Chaqueta Souvenir” también está tranquilo, aunque no muerto, no todavía… porqué a pesar de no tener ninguna evidencia médica bien diría que este hombre podría morir en cualquier momento y es que verdaderamente él ya ha pasado hace años el momento en que la vida gira como un reloj de arena y vuelve a contar otra vez el tiempo que se escurre. Su vida ya no está referida a su nacimiento, está referida a su muerte. Lleva por lo menos media hora escribiendo un mensaje, quien sabe si a la propia muerte como en una versión contemporánea del “Séptimo Sello” en la que el caballero se transforma en un viejo con chupa de cuero que toma gin-tonics mientras se envía insultos “rollo swordmaster” con la muerte, como en el juego de “Monkey Island”.
“Chaqueta souvenir”: Soon you'll be wearing my sword like a shish kebab!
Muerte: First you better stop waiving it like a feather-duster.
Ya se volvió a quedar dormido... puede sea ya el momento de la muerte.
